Opinión

Un antes y un después del 29 de junio de 2007

Silvino Vergara  FECHA:  12 julio, 2026

“La salud mental de los niños y 

adolescentes se derrumba.

A partir de 2010, en los países 

desarrollados se ha observado 

un preocupante aumento de

casos de depresión, ansiedad y 

trastornos psicológicos”.

Jonathan Haidt

El día 29 de junio de 2007, se puso a la venta en el mercado mundial el primer IPhone, es decir, hace 19 años que ha cambiado el comportamiento de las personas en el mundo, a decir de los estudios que se han realizado respecto a estos aparatos, es que han provocado, sobre todo en los jóvenes que resulten más ansiosos, depresivos y frágiles, pero, eso no es todo.

A partir de esa fecha y con el paso del tiempo, el comportamiento de cualquier ciudadano de a pie, se ha modificado considerablemente, por ejemplo en una clase universitaria que se encuentren los alumnos, por muchos o pocos que sean, en espera del profesor, es considerablemente preocupante que se encuentre en total silencio y sin comunicación alguna entre los propios alumnos, cuando antes era un bullicio enorme, que constataba que no había un profesor en ese salón.

Esto mismo sucede en las paradas de autobuses, en los propios autobuses, oficinas, talleres, en donde haya un conglomerado de personas, seguramente en ese lugar no hay comunicación alguna entre las personas, mas que silenció, ya que todos están atentos a lo que antes era un simple teléfono.

Incluso, en la actualidad es muy común ver a las personas encorvadas viendo su teléfono caminando por las calles, en lugar de ver el entorno que los rodea, todas esas actitudes son de un cambio de comportamiento de las personas, es más: ¿quién saluda actualmente en la calle a los peatones que se le cruzan? 

Posiblemente, pudiera decirse que con estos equipos, están mejor preparadas las personas, más informadas, pero no es cierto, sucede lo contrario, ahora con tanta información, y sobre todo, tan fácil de obtener con ese aparato electrónico, pero con tanta contradicción entre una nota y nota, es que la gente está más distanciada físicamente, pero sobre todo menos informada con certidumbre de lo que sucede, o de lo que le interesa.

Uno de los grandes problemas con estos equipos es que se pierde el tiempo por horas, días y semanas, que son totalmente improductivas viendo cualquier cosa que aparece en las redes sociales, que no abona en el conocimiento de las personas, que se trata de temas múltiples y la mayoría de las veces innecesarios, superfluos, ocurrencias simplemente para distraer a cualquier persona, sin importar su grado académico, su capacidad económica, etc.

Uno de los sociólogos más preocupados por esta situación actual en el mundo, fue Zygmunt Bauman, que sostenía que la sociedad actual, en estos “tiempos líquidos”, resulta que se entera de las cosas y estudia de forma superflua, es decir sin profundizarse, y por ello hace mención que hoy somos más surfeadores que buzos, ya que el buzo se sumerge en el mar, pero en el caso del surfista lo ve de forma muy superficial.

Incluso, debido a ese estudio superficial que se hace con estos aditamentos, hoy con ver un par de noticias, el comentario de menos de dos minutos de cualquier persona, consideramos que sabemos del tema y por tanto, nos dedicamos a hacer comentarios al respecto de cualquier cosa e incluso damos recomendaciones al respecto, como si fuéramos especialistas, que es lo que crítica el filósofo español Daniel Innerarity, que hoy hay una crisis de los especialistas, ya que se han desbancado por los tertulianos, es decir los que conocen de un tema de forma superficial y sin profundizar en el conocimiento sobre él.

Debido a estos aditamentos electrónicos que hay para todos los gustos y bolsillos, se ha disminuido también la venta y consumo de libros, ¿Quién lee actualmente un libro?, es claro que las estadísticas de lectura de cada nación han considerablemente disminuido a partir de 2007, uno de los filósofos que denuncia esta situación es Jordi Pigem, que reconoce que gracias a estos aditamentos, los propios sociólogos, filósofos, científicos han disminuidos sus tiempos de lectura de libros, lo que resulta muy preocupante.

Un filósofo español, Fernando Savater, sostenía que el problema con estos aditamentos para las escuelas y particularmente por los profesores ante los alumnos, es poder contar con la capacidad de atraer a estos en las clases, porque están mas entretenidos en sus teléfonos que en realidad en lo que corresponde a la clase, y resulta que si se les prohíbe verlo en los pocos minutos que dura una clase, la respuesta es que, genera una ansiedad que provoca que incumplan con la regla de clase con tal de contemplar su teléfono.

Ya ni que decir de los empleos, pudiera decirse que la mitad del tiempo se encuentran los empleados en sus aparatos electrónicos aquellos, sin producir y sin realizar sus trabajos diarios, habría que analizar que posiblemente el rendimiento de las personas en el trabajo antes de 2007, de esa fecha de inicio de esta tecnología, eran mas productivos que ahora los empleados de cualquier giro y actividad económica, es más ¿cuántas veces hemos entrado a una tienda a pedir datos o informes de algún producto o servicio, y los empelados están contemplando su celular?

Estos aditamentos hasta la seguridad pública ha roto, ya que en un principio por los robos en los bancos y los asaltos a los cuentahabientes, resulta que se prohibía que se hiciera uso del teléfono en las instalaciones bancarias, sin embargo, hoy debido a la necesidad de que, para hacer cualquier operación financiera, es necesario contar con el celular en funciones, ya que allí está toda la información, entonces no hay prohibición alguna, y por ello es que los robos en bancos y a sus usuarios se han incrementado.

Habría que considerar, si verdaderamente existe un antes y después de ese día 29 de junio de 2007, no solo para la tecnología, sino para el comportamiento de la humanidad, por lo menos la del mundo occidental, la pregunta es: ¿este inventó fue en beneficio de la humanidad?, o será que confirma lo que sostenía el filosofo alemán M. Heidddger: “La ciencia se hace sin conciencia”. (Web: parmenasradio.org)





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