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¿Quiénes eran las “Brujas de la Noche” que llevaron la guerra al cielo durante la Segunda Guerra Mundial?

Redacción  FECHA:  11 septiembre, 2026

En medio de una tensión creciente y casi incierta, durante la Segunda Guerra Mundial, —cuando la aviación militar era considerada principalmente un territorio masculino—, un grupo de jóvenes soviéticas se convirtió en una de las unidades aéreas más singulares del conflicto. Pese a volar solo de noche con una carga limitada de bombas, llegaron a realizar más de 24 mil misiones contra las fuerzas de la Alemania nazi.

Conocidas por los alemanes como las “Brujas de la Noche” —Nachthexen—, un sobrenombre que surgió del sonido de sus aeronaves al aproximarse silenciosamente a los objetivos.

La unidad, oficialmente denominada 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos, nació en 1942 por iniciativa de la aviadora y navegante soviética Marina Raskova, quien consiguió autorización de las autoridades soviéticas para formar unidades aéreas integradas por mujeres.

Raskova no partió de cero, ya que durante la década de 1930, numerosas mujeres soviéticas habían comenzado a formarse en clubes de aviación y organizaciones paramilitares. La propia Raskova había adquirido fama antes de la guerra por participar, junto con otras dos aviadoras, en un vuelo de larga distancia que estableció un récord femenino en 1938.

En octubre de 1941 se autorizó la creación de tres regimientos aéreos femeninos, entre ellos el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos, comandado por Yevdokiya Bershanskaya.

Las “Brujas de la Noche” no utilizaban los grandes bombarderos que normalmente asociamos con la guerra aérea sino la aeronave era el Polikarpov Po-2, un biplano de madera y lona diseñado originalmente para entrenamiento y otras labores.

El Po-2 podía volar a baja velocidad, maniobrar con facilidad y aterrizar prácticamente en cualquier lugar gracias a que su pequeño tamaño dificultaba su detección mediante algunos sistemas de localización utilizados por las fuerzas alemanas.

En la negrura, ellas se avecinaban

De acuerdo a relatos de soldados alemanes, durante su navegación escuchaban un silbido parecido al de una escoba que se aproximaba en la oscuridad; después llegaba el ataque.

Las aeronaves volaban a baja altura y debían enfrentarse a reflectores, fuego antiaéreo y condiciones meteorológicas adversas. En los primeros años, las tripulaciones incluso prescindían de paracaídas para reducir peso, una decisión que hacía todavía más peligroso cualquier impacto.

En febrero de 1943, el regimiento recibió la distinción de Guardias, una señal del reconocimiento militar alcanzado por sus integrantes. Posteriormente adoptó el nombre de 46.º Regimiento de Aviación de Bombarderos Nocturnos de la Guardia “Taman”.

En su última planeación, treinta y dos de sus pilotos murieron en servicio, incluida Marina Raskova, y 18 pilotos y seis navegantes recibieron el título de Héroe de la Unión Soviética, una de las máximas distinciones del país.

El regimiento fue disuelto poco después del conflicto y, en términos generales, las mujeres que habían combatido como aviadoras no pudieron continuar desempeñándose de la misma manera dentro de las fuerzas armadas. Algunas encontraron trabajo en la aviación civil, mientras que otras regresaron a profesiones ajenas al ámbito militar.

Estas mujeres lograron demostrar que podían desempeñar funciones que muchos consideraban exclusivamente masculinas y lo hicieron en una de las circunstancias más peligrosas imaginables: una guerra total.

 

 

 





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